Precio del carbono: impuesto al carbono y comercio de derechos de emisión

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Actualizado el Mon Sep 13 2021

El cambio climático resultará en enormes costos para las generaciones futuras. Sin embargo, los costos futuros normalmente no se incluyen en los precios de los productos o servicios que contribuyen al cambio climático.

Para hacer frente a esto, y para propiciar que realmente ocurra la disminución en las emisiones, algunas personas sugieren que deberíamos poner un precio a nuestros bienes y servicios de manera que reflejen su verdadero costo para la sociedad. Aquí es donde entra la idea de fijar el precio del carbono.

¿Qué queremos decir con “fijación del precio del carbono”?


Fijar el precio del carbono significa que las empresas que emiten dióxido de carbono tienen que pagar por esas emisiones.

De esta manera, quienes producen CO₂ tienen dos opciones:

  • Pueden continuar con sus emisiones como lo vienen haciendo y pagarlas, lo que aumentaría sus gastos
  • Pueden buscar una forma de reducir las emisiones y, por lo tanto, no tener que pagar
Fijación del precio del carbono

Los beneficios de la fijación del precio del carbono

¿Cuáles son los beneficios de la fijación del precio del carbono? Selecciona todas las que correspondan.


Fijar el precio del carbono puede fomentar la inversión e innovación en las tecnologías no contaminantes. Esto se debe a que el uso de tecnología contaminante se hace demasiado caro debido al costo adicional del precio del carbono.

La fijación del precio del carbono tiene varios beneficios

Hay dos formas principales para fijar el precio del carbono:

  • Crear un sistema de comercio de emisiones.
  • Establecer un impuesto sobre el carbono.

Veamos estas opciones una por una:

Impuestos sobre el carbono

Un impuesto sobre el carbono establece de manera directa el precio de las emisiones de dióxido de carbono. Esto significa que a las empresas se les cobra una cantidad fija de dinero por cada tonelada de CO₂ que emiten.

La provincia de Columbia Británica en Canadá es conocida por su manera de implementar el impuesto sobre el carbono.

¿Cuánto se cobra en Columbia Británica por cada tonelada de CO₂ emitida (desde abril del 2021)?


La producción de energía y el transporte dependen en gran medida de los combustibles fósiles, por lo que estos afrontarían la mayor carga del impuesto sobre el carbono. Pero, como casi todos los demás sectores también necesitan energía y transporte, el impuesto podría afectar a toda la economía.

¿Cómo podría afectar el aumento de los precios de la energía a su demanda?


Impuesto sobre el carbono: el efecto en la demanda

Además de disminuir la demanda de energía, un impuesto sobre el carbono también lleva a la sustitución de combustibles altos en carbono por fuentes de energía menos contaminantes. Esto se conoce como efecto de sustitución, porque, debido al impuesto, las personas sustituyen bienes más caros por bienes más baratos.

Impuesto sobre el carbono: el efecto de sustitución

Estos dos efectos pueden reducir las emisiones de CO₂, sin embargo, tenemos que pensar detenidamente en cómo diseñar los impuestos sobre el carbono, ya que también podrían tener efectos negativos...

Problemas con un impuesto sobre el carbono

Aunque un impuesto sobre el carbono garantiza que las emisiones tengan un costo, no puede garantizar un nivel específico de reducción del CO₂. Esto se debe a que no sabemos si las empresas reducirán sus emisiones o, en su lugar, optarán por pagar el impuesto.

Si el impuesto sobre el carbono no se planea correctamente, también empeora la desigualdad, debido a que los hogares más pobres tendrían que gastar una mayor parte de sus ingresos en calefacción y energía (que son los que más se afectan por el impuesto).

¿Cómo podemos evitar esto?


El dinero se puede devolver a los hogares más pobres mediante pagos directos o al disminuir otros impuestos para ellos. De esta manera, los impuestos sobre el carbono en realidad pueden ayudar a reducir las desigualdades que, de lo contrario, se verían agravadas por el impuesto. Este tipo de impuesto sobre el carbono se llama impuesto sobre el carbono neutral para los ingresos.

Un impuesto sobre el carbono neutral para los ingresos

Los impuestos sobre el carbono pueden ser una forma relativamente barata de reducir las emisiones, pero sus efectos dependerán de cómo se diseñen. Es posible que esto deba también ajustarse para diferentes países. Entonces, ¿cómo podemos poner un precio al carbono?

Sistemas de comercio de emisiones

Los sistemas de comercio de emisiones
ponen un límite en la cantidad total de emisiones que pueden producirse en una determinada cantidad de tiempo.

A las empresas se les dan o venden permisos de carbono que les permiten liberar una determinada cantidad de CO₂.

¿Qué sucede si una empresa produce más emisiones de las que se les permite?


Si una empresa espera producir más emisiones de las que tiene permitidas, debe comprar más permisos a otras empresas. Las empresas que producen menos emisiones de las que tienen permitidas pueden vender sus permisos a otras empresas que emiten más.

El número total de permisos disponibles puede disminuir año tras año, lo que reduce gradualmente las emisiones, tal como se pretende en los acuerdos internacionales.

Sistemas de comercio de emisiones

A diferencia del impuesto sobre el carbono, los permisos de carbono no tienen un precio fijo; en cambio, dependen del equilibrio entre oferta y demanda. La oferta es el número de "permisos de carbono" disponibles para la venta, mientras que la demanda es el total de emisiones que se producen. Esto significa que el precio puede aumentar y disminuir.

Este cambio de precio de los permisos de carbono puede ser un problema: si el precio es demasiado bajo, las empresas pueden comprar fácilmente más permisos en lugar de reducir sus emisiones.

Sin embargo, siempre que el límite se elija correctamente, un sistema de comercio de emisiones es una buena manera de garantizar que las emisiones disminuyan. A diferencia del impuesto sobre el carbono, esto se garantiza debido al límite en el número de permisos de carbono disponibles.

Conclusión

Así pues, la fijación del precio del carbono es una forma de incluir el costo de las emisiones de CO₂ en nuestro sistema económico.

Sin embargo, no es fácil de implementar debido a la necesidad de que las empresas controlen e informen con precisión sus emisiones. Estos informes también necesitan ser revisados por otra organización (para que las empresas no hagan trampa), todo lo cual requiere dinero y personas.

El dinero recaudado con la fijación de precios de carbono debería utilizarse para desarrollar tecnologías no contaminantes y asegurar que no aumente la desigualdad debido a la fijación del precio del carbono.

Como en todas las políticas que hemos examinado en este curso, un impuesto sobre el carbono solo será parte de la solución. Continuaremos necesitando mejoras en la tecnología, inversiones ecológicas y planes para la reducción de las emisiones. Sin embargo, poner un precio al carbono es una forma eficiente de ayudar a alcanzar los objetivos de reducir las emisiones.

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