Agua: cómo lidiar con una crisis del agua

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Actualizado el: 14 Dec 2020

Acabamos de estudiar cómo, frente a la llegada del cambio climático, podemos asegurar alimentos en nuestros platos, pero ¿cómo podríamos asegurar que todo el mundo tenga acceso a agua limpia y segura? Solo el 3% del agua de la Tierra es agua dulce: el agua que utilizamos para beber, mantenernos limpios y regar los cultivos .

La mayor parte del agua dulce se utiliza para fines agrícolas (70%) e industriales (19%) . El agua dulce es uno de los recursos naturales más vitales del mundo y los cambios extremos en su disponibilidad tienen graves repercusiones en la salud y el bienestar tanto de las personas como de la vida salvaje .

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Demanda mundial de agua

Además, si pensamos en los impactos del cambio climático (aumento del nivel del mar, tormentas, inundaciones, sequías, deshielo) podemos empezar a reconocer un asunto italic{acuático}, o más científicamente, ‘hidrológico’ .

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Efectos del cambio climático sobre los eventos hídricos globales

¿Cómo afecta el cambio climático al ciclo del agua y a la disponibilidad de agua dulce?

El agua dulce es un recurso renovable. Esto significa que se repone de forma regular . La escasez de agua proviene, en gran medida, del rápido crecimiento de la población , pero el clima también influye en las reservas de agua renovable .

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Amenazas a la disponibilidad de agua dulce

Es probable que el cambio climático empeore la escasez de agua, sobre todo al pasar de niveles de calentamiento de +2 a +4 °C . De hecho, por cada grado de calentamiento global, un 7% más de la población mundial podría ver una disminución del 20% en los recursos hídricos renovables .

Dado que el 74% de todos los desastres naturales producidos entre 2001 y 2018 estaban relacionados con el agua , la escasez de agua no es nuestra única preocupación. Se espera que el cambio climático aumente la probabilidad de que ocurran eventos hidrológicos extremos como sequías, inundaciones y ciclones . Una de las mayores amenazas a la que tendremos que adaptarnos es el aumento del nivel del mar. En comparación con 1986-2005, se espera que el nivel medio del mar aumente 0,43-0,84 m para 2100 . Si decidimos no adaptarnos, el aumento del nivel del mar podría poner en riesgo de inundaciones anuales al 0,2-4,6% de la población mundial a partir de 2100 y costar entre 0,3-9,3% del PIB: ¡decenas de miles de millones de dólares !

Esto podría sonar extraño al principio: ¿decimos que tendremos poca y mucha agua? Bueno, esto es porque con el cambio climático las zonas húmedas se volverán más húmedas, y las secas, más secas . Esto significa que, con el tiempo, la brecha entre la demanda de agua dulce y la oferta será mayor , y también aumentarán los cambios en la frecuencia y gravedad de los eventos hidrológicos .

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¿Cómo cambiarán las frecuencias de las inundaciones?

¿Cómo debemos adaptarnos a estos cambios y mantener nuestros suministros de agua?

1. Gestión del agua

Para gestionar el agua de forma sostenible, tenemos que repensar de dónde procede nuestra agua, cómo la transportamos y cómo la usamos en nuestra vida diaria .

Hoy en día, muchos países dependen de redes de suministro de agua para tratar y transportar agua dulce a donde se necesita . Sin embargo, si queremos reducir nuestra vulnerabilidad al cambio climático y conseguir agua para quienes más la necesitan, habrá que modernizar y expandir estos sistemas. Por ejemplo, ¡podríamos prevenir la pérdida del 20-30% del agua tratada tan solo arreglando las tuberías de agua que tienen fugas !

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Arreglando las tuberías que tienen fugas ahorraríamos mucha agua

Mientras que 20 litros pueden parecer mucho, esto no es nada comparado con los 15 400 litros necesarios para fabricar 1 kg de carne de bovino . Para combatir el desperdicio de agua, podemos adaptarnos conservando y reciclando agua cuando sea posible, tanto en ambientes personales como industriales . Donde esto no sea suficiente, como en las regiones propensas a las sequías, se puede racionalizar el uso del agua , como el límite de 50 litros por día que se impuso a los residentes de Ciudad del Cabo en 2018 .

En cuanto a gestionar el paisaje natural, proyectos como ’Room for the River’ (’Espacio para los ríos’) en los Países Bajos ya han comenzado a adaptarse al aumento de los niveles de los ríos construyendo puentes más altos, cavando canales de inundación y, básicamente, permitiendo que el río se desborde pero de forma controlada . Estos proyectos de adaptación a gran escala necesitan una financiación considerable, que a menudo procede de los gobiernos locales.

La financiación también puede ser internacional. En África Occidental y el Sahel, más de 20 países se han unido para crear la ’Gran Muralla Verde’, un proyecto de reforestación liderado por agricultores, de 8 000 km de largo . El proyecto tiene por objetivo plantar más vegetación e incrementar el valor ecológico del Sahel, a la vez que se combate el riesgo de sequía prolongada . Para esto, los agricultores se han adaptado cavando redes de pozos que recolectan y almacenan el agua para la estación seca. Esto no solo reduce el impacto de la escasez de agua, sino que también mejora el rendimiento de los cultivos locales y propicia a que el paisaje se regenere de forma natural .

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Adaptarse mediante la reforestación

Visto así, los gobiernos desempeñan un papel realmente importante en lo que respecta a la adaptación. Mira el siguiente gráfico, que muestra dos enfoques diferentes de la política de asignación del agua (es decir, las reglas que determinan quién, cómo, cuándo y dónde puede utilizar los recursos hídricos ) y el impacto que estas políticas podrían tener sobre el PIB en 2050 :

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Las políticas de los gobiernos pueden ayudar a prevenir las sequías

2. Nuevas tecnologías y fuentes de agua

Hasta ahora hemos hablado sobre el acceso al 3% del agua de la Tierra, el agua dulce. Pero, ¿qué pasaría si pudiéramos utilizar la tecnología para desbloquear el otro 97%?

Este 97% es muy salado, así que para utilizarlo necesitamos eliminar la sal. Hacemos esto a través de un proceso llamado desalinización . Si bien la desalinización nos permite depender menos de los recursos limitados de agua dulce , es un proceso costoso y consume mucha energía . Y también debemos tener en cuenta otros aspectos medioambientales de la desalinización. Por ejemplo, las tuberías que toman el agua de mar también extraen la vida del océano , y la salmuera que queda después del proceso de desalinización puede contaminar los hábitats marinos . Por lo tanto, la desalinización solo es positiva en zonas donde realmente escasea el agua , como en Israel, donde la planta de desalinización Sorek proporciona el 20% de la demanda de agua local .

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Desalinización

La desalinización no es la única solución tecnológica a la escasez de agua. Otros métodos son aún más extraños (y maravillosos), como recolectar agua de niebla o transportar agua moviendo icebergs de la Antártida . Aunque aún no tenemos los ganchos para remolcar esos icebergs, los habitantes del norte de la India están creando sus propios glaciares artificiales llamados ice stupas (pirámides de hielo). Estos proporcionan una fuente alternativa de agua frente al deshielo de los glaciares naturales y a las lluvias poco regulares .

También podemos emplear la tecnología en herramientas de bajo coste que monitoreen el agua y puedan predecir y modelar con precisión sus reservas , ya sean mapas detallados del clima como sistemas geográficos de detección temprana (EWS, en inglés) que nos informen de la probabilidad de inundaciones y ciclones .

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Prediciendo los desastres naturales

Como se ha dicho antes, la infraestructura y la planificación urbana son herramientas realmente importantes para la gestión del agua . Además de modernizar las estructuras que ya tenemos, la innovación tecnológica también será importante en estos sectores. Los ejemplos van desde fabricar aceras permeables con poros que absorban mejor las aguas de las tormentas , hasta elevar las alturas de los puentes e incluso construir casas resistentes a los tifones con techos que puedan soportar vientos de hasta 180 km por hora .

En China, los planificadores urbanos han dado un paso hacia adelante y esencialmente han convertido ciudades enteras en esponjas gigantes, que reutilizan o absorben el 70% del agua de lluvia . Esto se hace capturando el agua precipitada en los jardines de los techos de los edificios, humedales y en canales especiales llamados drenajes sostenibles, y después redirigiéndola para su uso doméstico o agrícola .

Image of Ciudades diseñadas para absorber grandes cantidades de agua excedente

Ciudades diseñadas para absorber grandes cantidades de agua excedente

3. Soluciones basadas en la naturaleza

Durante mucho tiempo, las respuestas a las amenazas hídricas han consistido preferentemente en protecciones estructurales producidas por el hombre, como diques, represas o escolleras. Si bien estas son efectivas a corto plazo, pueden ser costosas ; hacer frente al aumento del nivel del mar entre 1960 y 2010 costó a los Países Bajos un total de 9 mil millones de dólares . Otra opción es inspirarnos en la naturaleza para encontrar soluciones más asequibles y que funcionen a largo plazo para hacer frente a eventos hídricos extremos .

La restauración de los hábitats costeros ha demostrado ser una solución popular. Estos hábitats no solo proporcionan protección física contra los desastres naturales reduciendo las alturas de las olas en un promedio de 35-71% , sino que también absorben y almacenan carbono , previenen la intrusión del agua salada en las tierras de cultivo , y albergan una gran variedad de plantas y animales . Se estima que los manglares valen más de 80 mil millones de dólares al año simplemente por su capacidad para proteger las zonas costeras de las inundaciones (y a sus 18 millones de habitantes humanos) .

A pesar de que se perdieron el 35% de los manglares del mundo entre 1980 y 2000 , las evidencias científicas siguen demostrando que los beneficios de tener manglares sanos exceden 10 veces a los costes de mantenerlos y que resultan de 2 a 5 veces más baratos que las defensas costeras hechas por el hombre .

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Beneficios de los manglares

Y no son solo los manglares; resulta que los árboles en general son una parte importante del ciclo del agua porque aumentan la velocidad a la que entra el agua de lluvia en el suelo, reduciendo así el riesgo de inundación .

De hecho, todo, desde las pequeñas larvas de los insectos hasta los castores y los lobos , ¡puede alterar la forma y el flujo de los sistemas fluviales ! Estas especies son esencialmente ingenieros naturales. Aunque los castores son particularmente conocidos por reducir los efectos de la erosión de los ríos y de las inundaciones repentinas , no todo el mundo está contento con su reintroducción debido a que se sabe que los castores han talado árboles y cavado mucha tierra en zonas que se han dejado abandonadas .

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Los ingenieros del ecosistema se pueden encontrar por todos lados

Conclusión

La gestión sostenible de los recursos hídricos debe ser una prioridad absoluta si queremos evitar las crisis de agua del futuro. Una adaptación exitosa requerirá una inversión a gran escala en sistemas de agua e infraestructura sostenibles , mejorar la eficiencia del uso del agua y aprovechar al máximo las nuevas tecnologías y la información . Lo más probable es que esto ocurra a través de una mezcla de soluciones diseñadas y naturales, y de decisiones reguladoras tomadas por los gestores de los recursos hídricos .

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