Fabricando carne: ¿Es mala la agricultura animal para el planeta?

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Actualizado el Sun Aug 08 2021

¿Reducir las emisiones procedentes de la carne?

La ganadería representa el 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Estas emisiones están compuestas principalmente por tres gases. ¿Cuáles son? (pista: los mencionamos en el primer capítulo)


Emisiones de gases de efecto invernadero de la ganadería

Si recuerdas, el N₂O y el CH₄ son gases de efecto invernadero mucho más potentes que el CO₂.

Algunos productos animales contribuyen más a las emisiones que otros.

Emisiones atribuidas a distintos productos animales

Los peores infractores son los rumiantes, como vacas y ovejas. De hecho, los rumiantes representan el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero relacionados con el ganado, al tiempo que proporcionan solo el 50% de la proteína generada por el ganado. Esto se debe en gran medida a un proceso llamado fermentación entérica.

La fermentación entérica ocurre cuando la hierba y el heno son descompuestos por los millones de microbios que viven en el estómago del rumiante. Durante esta digestión, los microbios producen CH₄, que el rumiante luego eructa.

Fermentación entérica

El estiércol y su manejo contribuye todavía más a las emisiones de CH₄, y además produce N₂O.

En total, los rumiantes producen 2,7 Gt CO₂eq de metano cada año, lo que representa un 5,5% del total de emisiones de efecto invernadero de las actividades humanas.

Además, la ganadería ocupa el 77% de las tierras agrícolas, pese a contribuir solo el 18% de las calorías y 37% de las proteínas consumidas globalmente. Esto se debe a que se necesita superficie tanto para criarlos como para cultivar sus alimentos.

De hecho, el 33% de las tierras destinadas al cultivo se usan para cultivar el alimento del ganado, y la alimentación representa el 41% de las emisiones procedentes de la ganadería.

Emisiones procedentes de ganado: Fuentes

En promedio, únicamente el 7% de la energía de los alimentos para ganado se convierte en carne. ¿A dónde se va el resto de la energía?


Por lo tanto, comer carne animal es una forma muy ineficiente de obtener energía.

¿Cómo podemos reducir las emisiones producidas por la ganadería?

Es importante recordar que las diferentes prácticas agrícolas tienen diferentes impactos medioambientales. Por ejemplo, las fábricas de carne de alto impacto pueden emitir 12 veces más gases de efecto invernadero que las fábricas con bajo impacto.

Veamos cómo los agricultores pueden reducir sus emisiones y hacer que la ganadería y su producción sea más eficiente.

¿Pueden las granjas de animales eliminar CO₂ de la atmósfera?

Los pastizales que se usan para la ganadería pueden retener más carbono que los terrenos para cultivos. Si se implementa con cuidado, estos pastizales podrían absorber más del 1,7% de las emisiones globales de CO₂. Puede que no parezca tanto, pero ¡es suficiente para eliminar el 81% del carbono que se emite por el transporte aéreo!

El sobrepastoreo es la mayor causa de degradación del suelo en los pastizales y causa la liberación de carbono que estaba almacenado a la atmósfera. ¿Cómo podemos evitar el exceso de pastoreo?


Previniendo el sobrepastoreo

El estiércol del ganado mejora la calidad y fertilidad del suelo y puede incrementar su potencial de almacenamiento de carbono. Mover a los animales entre campos diferentes ayuda a que los agricultores puedan controlar la cantidad de estiércol que se acumula, por lo que pueden sacarle partido a esta rotación a la vez que reducen las emisiones de N₂O y CH₄ del estiércol que queda en la superficie cuando no se usa.

No obstante, el potencial de absorción de carbono de los pastizales varía según la ubicación y hay cierto límite para la cantidad de carbono que se puede almacenar. En la mayoría de los casos, reconvertir las superficies a su estado original, con árboles y arbustos, ¡elimina más carbono de la atmósfera que mantenerlas como pastizal!

Obviamente, el ganado no solo se alimenta con pasto.

Cambios en la alimentación

¿Te acuerdas de cuál es el porcentaje de las emisiones que se deben a la fermentación entérica?


La fermentación entérica se utiliza para procesar la comida que es difícil de digerir, como el trigo y la paja. Cambiando estos alimentos por otros más fáciles de digerir podría reducir la cantidad de CH₄ que produce cada animal.

Por ejemplo, ¡se ha demostrado que si introducimos algas a la dieta de las vacas, las emisiones se reducen más del 50%! Además, las algas son ricas en nutrientes esenciales y no necesitan suelo para ser cultivadas.

Podemos añadir insectos a la comida de los animales para asegurarnos consuman suficiente proteína. Las larvas de mosca soldado negra son una fuente barata y sostenible de proteínas y otros nutrientes esenciales, y para criarlas, se pueden utilizar desechos orgánicos como el estiércol y las sobras alimenticias.

La ingeniería genética aplicada a la alimentación puede ser útil para garantizar que los animales tengan todos los nutrientes en las cantidades que necesiten y, al mismo tiempo, reducir las emisiones de CH₄ (para más información consulta el capítulo anterior).

Potenciales alimentos para animales

Podemos cambiar lo que entra, ¿qué pasa con lo que sale?

Gestión de residuos

El estiércol tiene dos componentes que incrementan las emisiones de gases de efecto invernadero. ¿Cuáles son?


Los microbios en el estiércol convierten la materia orgánica en CH₄ y el nitrógeno en N₂O.

Todo este estiércol tiene que almacenarse en algún sitio. Los microbios que producen gases son más activos en ambientes más cálidos y húmedos, por lo que la manera de almacenar estiércol afecta considerablemente a las emisiones.

Los animales generan MUCHO estiércol

En muchos casos, mantener el estiércol fresco y seco requiere de energía. Pero, ¿si pudiéramos utilizar el estiércol para generar energía?

Si controlamos la actividad de los microbios en un recipiente cerrado, y en ausencia de oxígeno, se puede producir energía en forma de biogás. Este proceso se llama digestión anaeróbica.

El biogás se puede quemar para calefaccionar o usar para generar electricidad. No obstante, las plantas que producen el biogás son muy caras y pueden causar contaminación local.

Digestión anaeróbica

¿Podemos cambiar a los animales?

La reproducción de animales es otra forma con la que podemos reducir las emisiones procedentes del ganado.

Los animales más energéticamente eficientes convierten la mayor parte de su alimento en carne o leche. Por eso, se necesitan menos animales para producir la misma cantidad de comida.

También son capaces de retener más nitrógeno de su comida, por lo que seleccionar las razas más eficientes reducirá las emisiones de N₂O del estiércol (consulta el capítulo anterior para más información sobre la reproducción selectiva).

El ADN de los animales también influye en los microbios que deciden vivir en su estómago. ¡Algunas especies tienen menos microbios que producen metano simplemente por su ADN! Si seleccionamos estas razas, reduciremos las emisiones de metano causadas por la fermentación entérica.

La ingeniería genética de ganado también es una opción para incrementar la eficiencia y reducir las emisiones. Incluso, se puede usar para hacer animales más resistentes a enfermedades, mejorando su salud y productividad. No obstante, hay bastantes problemas éticos y técnicos en cuanto a aplicar la ingeniería genética a animales, por lo que puede que pase un tiempo hasta que veamos agricultores adoptando esta estrategia.

Reducir el consumo

La forma más obvia de reducir las emisiones es reduciendo la cantidad de carne que consumimos. ¡Si quitamos los productos de origen animal de nuestra dieta, las emisiones del sector agrícola se reducirían casi en un 50%!

No obstante, es poco probable que de un día a otro todo el mundo se convierta en vegano. En los países en desarrollo, el ganado proporciona una fuente importante de nutrientes e ingresos, además de servicios agrícolas esenciales como el transporte y el arado.

Las emisiones se pueden reducir todavía más si disminuimos la cantidad de carne que comemos, y si cambiamos la carne de vacuno por otras carnes de menor impacto, como por ejemplo el pollo.

Conclusión

El ganado es una fuente importante de gases de efecto invernadero y polución medioambiental. ¡Los cambios que hagamos a las prácticas agrícolas pueden contrarrestar el daño del sector agrícola, pero los agricultores no pueden hacerlo solos!

Reduciendo nuestro consumo de carne y optando por una dieta más rica en contenido de origen vegetal, podemos reducir considerablemente nuestro impacto medioambiental.

Por ahora, nos hemos centrado en los problemas y las soluciones de la agricultura terrestre. No obstante, esta solo cubre el 29% de la superficie terrestre. ¿Qué pasa con el 71% restante? ¡Lo veremos en el próximo capítulo!

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