Herramientas económicas: ¿Qué políticas económicas podemos encontrar en nuestra caja de herramientas?

20 minute read

Actualizado el Sat May 29 2021

¿Qué herramientas económicas, que están a nuestro alcance, podrían ayudarnos a resolver los problemas causados por el crecimiento y el capitalismo? En este capítulo veremos cómo podemos ayudar a que las empresas y las personas sean más amigables con el medio ambiente y la sociedad.

¿Cómo podemos “adaptar” el sistema económico actual?

Algunos economistas argumentan que deberíamos alejarnos del capitalismo y diseñar un nuevo sistema económico. Sin embargo, otros sostienen que esto sería más costoso y podría poner en peligro el bienestar de las personas. Vamos a revisar todo esto en un capítulo posterior. Por ahora, veamos nuestras opciones para mejorar el capitalismo.

Antes de empezar a debatir diferentes opciones políticas, es importante señalar que este capítulo se centrará en políticas y herramientas que dependen de la continuación de nuestro sistema capitalista. Están diseñadas con una mentalidad práctica y no son transformaciones radicales de nuestro sistema económico actual. Examinaremos enfoques más creativos y transformativos en un capítulo posterior.

Por ahora, nos centraremos en el punto medio entre el socialismo y el capitalismo.

¿Qué herramientas económicas podemos utilizar para ayudar al medio ambiente dentro del capitalismo? Selecciona las que correspondan.


Este capítulo se centrará en estas soluciones. Comencemos por el etiquetado de carbono.

Etiquetado de carbono

Etiquetado de carbono

El etiquetado de carbono le dice a la gente la cantidad de gases de efecto invernadero que fueron emitidos como parte de un producto o servicio. Entonces, la gente es consciente de los efectos de lo que compra y puede elegir productos con menores emisiones. Esto anima a las empresas a reducir sus emisiones, para que la gente elija sus productos.

Piensa en esto como las etiquetas de los alimentos en las que se muestra la cantidad de sal y azúcar que contienen, excepto que, en lugar de sal y azúcar, se muestran los gases de efecto invernadero emitidos. Muchos países tienen leyes que hacen que las empresas tengan que etiquetar la cantidad de sal y azúcar de los alimentos; las leyes podrían hacer que esto también se aplique para los gases de efecto invernadero.

¿Cuáles son algunas cosas que deberías tener en cuenta al crear una política de etiquetado de carbono?


Una de las cosas más importantes en las que hay que pensar es si hay algún vacío legal del que las empresas se puedan aprovechar.

Por ejemplo, las empresas podrían usar etiquetas de carbono para hacer lavado de imagen verde. Esto se da cuando una empresa pretende ser más respetuosa con el medio ambiente de lo que en realidad es.

Un ejemplo de esto puede ser el caso de una empresa de automóviles que afirme que todos sus autos son ecológicos debido a la compra de bonos de carbono, cuando en realidad estas compensaciones valen únicamente un año de uso del coche. Afortunadamente grupos como ClientEarth trabajan para detener el lavado de imagen verde por parte de empresas que publican anuncios engañosos.

El etiquetado de carbono podría provocar un lavado de imagen verde

Analizar los números y calcular cuánto de cada gas de efecto invernadero fue emitido por producto ¡es también bastante complejo! Las empresas tendrían que pagarle a personas para que trabajen en esto, lo cual sería difícil, especialmente para las empresas pequeñas.

¿Por qué podría ser que la gente no compre productos etiquetados con bajas emisiones de carbono? Selecciona todas las que correspondan.


Lo que la gente piensa cuando decide qué producto comprar ¡también es importante! Que las personas no confíen en el sistema de etiquetado o piensen que los productos con bajas emisiones de carbono son más caros podría hacer que esta solución sea menos eficaz.

Pero en lugar de dejar que el consumidor tome decisiones sostenibles, veamos cuáles son las herramientas que obligarían a las empresas a ser más sostenibles.

Producción sostenible

Podríamos intentar hacer que las empresas disminuyan los recursos materiales. Esto significa que deberían tratar de utilizar menos material y producir menos emisiones mientras se aseguran de que su producto o servicio funcione.

¿Cuál de las siguientes opciones es una forma de desmaterializar los productos?


Tierri reparando sus electrónicos

¿Recuerdas la última vez que pudiste arreglar con éxito tu teléfono roto, lavavajillas o radio? ¿No? Bueno, ¡no estás solo! Muchas empresas intentan hacer que sus productos sean más difíciles de reparar, así que tienes que pagarles a ellos para repararlo o comprar uno nuevo.

Algunos productos que solían tener tornillos ahora tienen pegamento en su lugar, haciéndolos más difíciles de reparar.

¿Cómo podemos hacer que sea más fácil reparar las cosas? Selecciona todas las que correspondan.


El movimiento que lucha por el derecho a reparar busca garantizar que los clientes puedan reparar sus productos fácilmente, hacer que el producto dure más tiempo y, por lo tanto, desperdiciar menos recursos.

En relación con esto, ¿alguna vez has notado que algunos electrónicos parecen dejar de funcionar mágicamente después de un tiempo? ¿O que cuando compras ropa asequible, esta no dura tanto?

¡Esto no es un accidente! Muchas empresas diseñan a propósito sus productos para que se rompan o dejen de funcionar después de un corto plazo, de esa manera, tu tienes que comprar uno nuevo y ellos ganan más dinero.

¿Cómo se le llama a este tipo de diseño?


Los productos de larga duración reducen las emisiones y los residuos

Subsidio para la inversión ecológica

¿Qué queremos decir con la palabra subsidiar?


Un subsidio es dinero (de los impuestos) que le gobierno da a una industria para hacer que un producto o servicio sea más barato.

Esto se explica mejor con un ejemplo: supongamos que el gobierno cree que sería bueno que la gente comprara coches eléctricos. Para alentar a la gente a comprar coches eléctricos, el gobierno pagará parte del costo de (subsidiará) cada auto eléctrico vendido. La gente tendrá más posibilidades de comprar un coche eléctrico ahora porque este subsidio lo vuelve más barato.

Los subsidios hacen que los vehículos eléctricos sean artificialmente baratos

El mismo principio se aplica cuando el gobierno quiere aumentar la inversión (que es cuando les da dinero a las empresas y espera más de vuelta) en empresas sustentables.

En otras palabras, de la misma manera que el gobierno puede subsidiar un vehículo eléctrico, también puede subsidiar la inversión en una empresa. Esto hace que la decisión de invertir de manera sostenible sea más atractiva en comparación con otras inversiones.

Como alternativa, los gobiernos pueden hacer que las inversiones en empresas no sostenibles no sean atractivas. Podrían hacerlo poniendo normas que limiten las ganancias de la industria, ya que así las inversiones tendrían menos valor. Si tienes algunos problemas para entender las inversiones, ¡puedes averiguar más sobre estas en nuestro próximo capítulo!

Hacer que las empresas paguen por su impacto ambiental

En el capítulo uno, hablamos de las externalidades negativas, que son costos adicionales que no están directamente relacionados con la transacción que se está llevando a cabo, sino que indican una diferencia en el precio que pagas y el costo de tu compra para la sociedad en general.

Si los gobiernos obligaran a una empresa que contamina a pagar por esta diferencia de costes, tal vez reducirían sus niveles de contaminación para ahorrar los costos y ganar más dinero.

Sin embargo, existe un teorema que dice que las normas gubernamentales no son necesarias y que la gente debería resolver el problema por sí sola. Esto sería a través de negociaciones y pagando dinero para beneficiar a los grupos involucrados.

¿Cómo se llama este teorema?


Sin embargo, este teorema se basa en saber quién es dueño de cada recurso o lugar.

¿Por qué? Echemos un vistazo a otro ejemplo para averiguarlo.

Imagina a un agricultor que utiliza fertilizantes en sus cultivos para que crezcan mejor. Sin embargo, el fertilizante entra a un río cercano y mata a los peces, lo que es malo para los pescadores. La muerte de los peces es una externalidad negativa, porque es un costo para la sociedad que no se paga cuando las personas compran los productos del agricultor.

El agricultor es el que está causando la externalidad negativa, pero si nadie es dueño del río, es complicado manejar los residuos contaminantes del fertilizante. El agricultor y el pescador discutirán sobre quién es responsable y no resolverán el problema.

El teorema de Coase dice que la solución es dejar en claro a quién le pertenece el río, y dejar que el pescador y el granjero decidan cuánto debe pagarse al propietario del río, por cantidad de fertilizante utilizado. La cantidad debe ser una con la que ambos estén contentos. Por ejemplo:

El Teorema de Coase en acción

Si al agricultor se le paga lo suficiente para compensar el hecho de tener menos cosechas por utilizar menos fertilizante, la externalidad se arregla y nadie sale perdiendo. (¡Aunque idealmente, el agricultor podría adoptar métodos agrícolas más sostenibles para que la necesidad de fertilizante sea menor!).

Sin embargo, este teorema solo funciona cuando los derechos de propiedad están bien definidos, como es el caso en el ejemplo anterior, donde el dueño del río es el pescador o el agricultor. Ponerle un valor monetario al derecho a contaminar también puede ser problemático, porque, mientras puedan pagarlo, los individuos o empresas pueden seguir contaminando sin importar el daño que esto cause al medio ambiente.

Las externalidades negativas más urgentes y complejas a las que nos enfrentamos son las emisiones de gases de efecto invernadero. Sería bastante difícil, si no imposible, dar la “propiedad” de la atmósfera a alguien, y en este caso, el teorema no funciona.

Conclusión

Las políticas de las que hablamos en este capítulo son solo un puñado de lo que hay ahí fuera. Podemos ver con claridad que tenemos muchas herramientas que pueden modificar el modelo capitalista en el que vivimos para satisfacer las necesidades sociales y del planeta. Sin embargo, puede que deban adaptarse (y ajustarse) a los diferentes países dependiendo de su historia, recursos y requerimientos.

Manipulando las necesidades políticas

Además, hemos visto que muchas de estas políticas pueden ser bastante polémicas y tal vez no siempre funcionen. Esta es la razón por la que algunos piensan que el capitalismo no se puede salvar. ¡Por ahora, sigamos con los mercados financieros!

Capítulo siguiente